Continúa la defensa del aire y el territorio en San Dionisio del Mar

Por sexto año consecutivo la Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar continúa la organización social en defensa de los recursos naturales de la barra Santa Teresa del Istmo de Tehuantepec.

 

Panel de representantes de organizaciones solidarias participando en el sexto aniversario de la Asamblea de Pueblos. Enero 29, 2018

A finales de enero del año 2012 un grupo de ciudadanos campesinos y pescadores de la comunidad Ikojts ocuparon la presidencia municipal de San Dionisio del Mar como forma de protesta contra el entonces municipe Miguel Castellanos López quien meses antes ofreció apoyo para la construcción de un parque eólico a pesar de que la asamblea comunal rechazaba el proyecto de la empresa Mareña Renovables.

Habitantes de San Dionisio participan en el programa social organizado por la Asamblea de Pueblos. Enero 29, 2018

Aunque el rechazo a la comercialización del aire no es exclusiva de San Dionisio del Mar, el proceso de resistencia al capitalismo trasnacional de esta comunidad indígena es motivo de apoyo por parte de organizaciones civiles que alertan sobre los riesgos sociales de las «energías limpias«, y también apoyo de otras poblaciones de pescadores zapotecas del municipio de Juchitán porque los aerogeneradores en esta región afectan la pesca en la zona lagunar.

El de Mareña Renovables es un megaproyecto declarado muerto desde el año 2013; sus inversionistas habrían comprado en millones de euros una «bomba de tiempo legal» arraigada en lo que calificaron un «nido de avispas» según Maurice Wilbrink vocero del fondo de pensiones holandés PGGM en las declaraciones al diario De Telegraaf, las cuales fueron reportadas por el periódico mexicano La Jornada en su momento y celebradas por los comuneros.

Pero San Dionisio del Mar también representa un ejemplo de acción social en favor del derecho a la consulta de los pueblos indígenas tal y como lo establece el artículo 6 del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo y el artículo 19 de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Así lo demuestra la obtención de el amparo que el Juzgado Séptimo de Distrito con sede en Salina Cruz otorgó, en el cual se señala la suspensión de toda actividad en el núcleo de población en la Barra Santa Teresa por la empresa Mareña Renovables. A pesar de esto continúan los intentos oficialistas de sabotear la decisión comunitaria representada por la Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar, sobre todo mediante la violencia política y la confrontación social, una situación acrecentada luego de la devastación causada por los sismos de septiembre de 2017.

Para conmemorar este proceso social, la comunidad Ikojts realiza año con año un simbólico homenaje en el que participan organizaciones sociales y comunidades indígenas de la región quienes en conjunto articulan un amplio movimiento de defensa del territorio en la región del Istmo de Tehuantepec.