La importancia de nuestras historias: 8M

Mujeres y niñas de salina cruz, con carteles de 8m

 

En los últimos años, desde CodigoDh hemos buscado crear espacios donde las mujeres puedan encontrarse y reconocer la fuerza que existe en la memoria colectiva y en las historias que comparten entre sí. A través de actividades como el fotobordado, la escucha y la narración de experiencias, buscamos visibilizar las vivencias de las mujeres del Istmo y fortalecer los lazos de solidaridad y acompañamiento entre nosotras.

El 7 de marzo, en el marco del Día Internacional de la Mujer, junto al colectivo Mujeres Guerreras de Salina Cruz, realizamos un encuentro conmemorativo en el taller Gunna’ Gula’sa’ para reflexionar sobre las luchas de las mujeres, sus historias, los derechos conquistados y los desafíos que aún permanecen.

La actividad incluyó una exposición de fotobordado, donde cada pieza bordada guardaba una historia. Con fotos de las luchas de mujeres oaxaqueñas y de mujeres de distintas partes del mundo abrimos una conversación sobre la importancia de la solidaridad feminista y su expresión a través del arte. Las piezas fueron realizadas en nuestro taller de fotobordado y, a través de esta exposición, encontraron un espacio para compartir las memorias que guardan y reconocer el talento detrás de las obras.

Mujeres de Salina Cruz sentadas y a pie frente a fotobordados colgados entre árboles.

Después vimos un video realizado por la defensora Marimar Huerta Augustin, que reunió fotos e historias de los últimos 11 años de Las Guerreras de Salina Cruz. A través de estas imágenes recordamos distintos momentos que han vivido juntas, las actividades que han compartido y el camino que han construido como colectivo. Ver este recorrido también permitió reconocer la fuerza, la amistad y el acompañamiento que se han ido tejiendo entre ellas a lo largo del tiempo.

Juntas escuchamos nuestro podcast “Las historias que queremos contar”, en el que tres mujeres del Istmo de Tehuantepec compartieron sus propias vivencias. Escuchar sus testimonios fue un momento muy significativo, pues sus relatos personales nos recordaron por qué es importante seguir alzando la voz y trabajando por una vida más justa para las mujeres.

Como parte de la actividad, se realizó un fotomural con dos de los fotobordados en la pared del taller Gunna’ Gula’sa’, dejando en el espacio una memoria visible de lo compartido. Con la participación del grupo logramos dejar una huella del día a través de dos de las obras realizadas por las mujeres.

El evento concluyó con una comida colectiva en la que las mujeres trajeron platillos caseros para compartir, fortaleciendo así el sentido de comunidad. Alrededor de la mesa seguimos conversando, recordando momentos del día y compartiendo experiencias. Entre comida, risas y plática, cerramos el encuentro con la alegría de compartir la comida y el tiempo entre compañeras.

Este encuentro fue una oportunidad para recordar la solidaridad que las mujeres de Salina Cruz han construido entre ellas a lo largo del tiempo y para reconocer que las luchas continúan. También reafirmó el compromiso del grupo por seguir creando espacios de memoria, expresión y apoyo mutuo entre mujeres. Esperamos seguir caminando juntas y compartiendo estos momentos.

Dos chicas tomándose un selfie con los fotobordados